Antes del primer tornillo, un plano aprobado.
Tres etapas en orden: entender el encargo, aprobarlo en 3D y recién entonces fabricar y montar.
Pórtico en armado antes del traslado al montaje
Una obra efímera no tiene segunda oportunidad
Un stand se arma una sola vez, la noche antes de que abra la feria. El método existe para que cualquier problema se descubra en la pantalla y no en el recinto.
Un solo responsable
Diseño, fabricación y montaje son del mismo equipo. No hay a quién trasladarle la culpa, y por eso no hay que perseguir a nadie.
Se aprueba en 3D, no en obra
Lo que se discute en la pantalla sale barato. Lo que se descubre en el montaje cuesta material, horas y a veces la fecha.
La fecha manda
Una feria no se corre. El calendario se arma hacia atrás desde el día del montaje, y de ahí salen las fechas de aprobación.
De la primera reunión a la entrega
Cada etapa cierra con algo concreto en sus manos. Si una no cierra, la siguiente no empieza.
Etapa 1: Consultoría y diagnóstico
Todo empieza con una sesión de trabajo, presencial o por llamada, donde entendemos tres cosas: qué necesita mostrar, en qué espacio y con qué presupuesto. Si hay un recinto ferial o un salón de por medio, revisamos sus reglas antes de dibujar nada: alturas permitidas, ventanas de armado y desarme, puntos eléctricos.
De esa sesión sale una hoja de ruta con fechas y un rango de inversión. No es todavía una cotización cerrada: es lo que hace falta para decidir si seguimos y con qué alcance.
Lo que preguntamos en esa primera sesión
- ¿Qué tiene que pasar en ese espacio: vender, mostrar producto, dar una charla, recibir gente?
- ¿Cuántos metros cuadrados son y qué forma tiene el área asignada?
- ¿Qué día se monta, qué día abre y qué día hay que desarmar?
- ¿Qué reglas pone el recinto: altura máxima, anclajes, potencia eléctrica?
- ¿Qué material de marca existe ya y en qué formato está?
- ¿La pieza se usa una vez o tiene que volver a armarse en otra feria?
Etapa 2: Conceptualización y diseño 3D
Modelamos el proyecto completo en tres dimensiones antes de cortar la primera pieza. Usted ve materiales, iluminación, rotulación y circulación desde el ángulo por el que va a llegar la gente, y aprueba sobre eso.
Corregir en el modelo cuesta una tarde; corregir en obra cuesta material, horas de taller y, si la fecha aprieta, la fecha misma. Por eso esta etapa cierra con una aprobación explícita suya.
Etapa 3: Ejecución y dirección técnica
Fabricamos carpintería, estructura, acabado y rotulación. El montaje lo dirige el mismo equipo que dibujó el proyecto.
Se arma en sitio dentro de la ventana que da el recinto, se revisa pieza por pieza y se entrega funcionando: luces encendidas, pantallas conectadas, acabados retocados. Cuando el evento termina, desmontamos.

Dónde pasa la etapa 03
Armado, lijado, acabado y estructura, antes de que nada salga hacia el recinto.




Lo que el método no promete
Preferimos decirlo antes de firmar y no después.
Un precio no sale de una foto
No damos un monto cerrado antes de ver el espacio y el alcance. De la primera sesión sale un rango de inversión, y ese rango lo sostenemos.
Respondemos por la obra, no por las ventas
Diseñamos un stand que llame la atención y funcione para atender gente. Cuántos contactos genere depende de su producto, su equipo y la feria.
Cambiar después del 3D mueve fecha y costo
Hasta la aprobación, cambiar es gratis y conviene. Después, cada cambio toca material comprado o piezas cortadas, y lo decimos en el momento.
Empecemos por la etapa 01
La consultoría inicial no compromete a nada. De ahí sale una hoja de ruta con fechas y un rango de inversión.